Científicos están explorando nuevos algoritmos, hardware y métodos informáticos para reducir las necesidades energéticas de la Inteligencia Artificial. La ubicación estratégica de los centros de procesamiento de datos y otras medidas para aumentar el uso de energía verde también son fundamentales.
Estas rarezas químicas podrían explicar por qué la Tierra parece tener deficiencia de ciertos elementos —y podrían resultar útiles en catalizadores y otros ámbitos—.
En un año marcado por el caos en el financiamiento de la ciencia, el cambio climático y los peligros de la contaminación, también fuimos testigos del telescopio más potente hasta la fecha, la terapia génica personalizada y el mejor avance hasta la fecha en la búsqueda de una vacuna contra el VIH —sin dejar de lado un nuevo color—.
Los materiales superiónicos han generado esperanzas para una nueva generación de baterías para vehículos eléctricos, con la promesa de una mayor autonomía, cargas más rápidas y más seguridad. Pero aumentar la capacidad de producción no será fácil.
Nigeria es pionera en el desarrollo de pequeñas instalaciones de paneles solares aisladas de la red para llevar electricidad fiable a comunidades remotas, lo que constituye un modelo para otros países africanos.
Cuando el sol no brilla y el viento no sopla, la humanidad sigue necesitando energía. Los investigadores están diseñando nuevas tecnologías, desde baterías reinventadas hasta aire comprimido y ruedas giratorias, para mantener reservas de energía para tiempos difíciles.
Necesitamos nuevos combustibles para transportar personas y bienes alrededor del mundo a medida que la sociedad se aleja del carbón, el gas natural y el petróleo. Así es como se están perfilando las cosas.
¿Es necesaria la energía nuclear para la transición energética lejos de los combustibles fósiles? Mientras el debate continúa, las nuevas tecnologías y los reactores más pequeños pueden estar cambiando la balanza.
Confinada durante mucho tiempo a regiones con actividad volcánica, la geotermia promete convertirse en una fuente de energía mucho más versátil gracias a las nuevas tecnologías.
Un tratado internacional busca llevar la industria naviera a cero emisiones netas para 2050. ¿Se podrá lograr con nuevos combustibles, energía eólica y coordinación a escala global?
Científicos han estado persiguiendo el sueño de aprovechar las reacciones que dan energía al Sol desde los albores de la era atómica. El interés y la inversión en esa fuente de energía libre de carbono va en aumento.
A medida que crece la energía eólica en todo el mundo, también lo hace la amenaza que las turbinas suponen para la fauna. Nuevos enfoques, algunos sencillos y otros de alta tecnología, pueden ayudar.