Una vez que el calentamiento global alcance su punto máximo, se podrían necesitar siglos para que la temperatura vuelva a bajar. Pero podemos frenar el aumento reduciendo las emisiones de combustibles fósiles ahora mismo.
Para mantener el calentamiento global en niveles manejables será necesario eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera y almacenarlo en otro lugar. Los océanos del mundo pueden ser una opción prometedora.
Algunas criaturas pueden alterar drásticamente su temperatura interna —una estrategia denominada heterotermia— y sobrevivir a tormentas, inundaciones y depredadores.
Investigadores han creído desde hace mucho tiempo que, hace unos 5 millones de años, un diluvio repentino y masivo inundó un Mediterráneo seco y salino. Resulta que probablemente eso no ocurrió, aunque sí hubo mucho drama.
Científicos están descubriendo que las nubes agrupadas intensifican las tormentas de forma sorprendente —provocando lluvias torrenciales y mortales, así como inundaciones—.
La evidencia aún no es clara, pero investigadores están descubriendo muchas cosas al modificar genéticamente el número de estas aberturas, así como al simular atmósferas futuras y mucho más.
En un año marcado por el caos en el financiamiento de la ciencia, el cambio climático y los peligros de la contaminación, también fuimos testigos del telescopio más potente hasta la fecha, la terapia génica personalizada y el mejor avance hasta la fecha en la búsqueda de una vacuna contra el VIH —sin dejar de lado un nuevo color—.
Los materiales superiónicos han generado esperanzas para una nueva generación de baterías para vehículos eléctricos, con la promesa de una mayor autonomía, cargas más rápidas y más seguridad. Pero aumentar la capacidad de producción no será fácil.
DE NUESTRO ARCHIVO: El vidrio especializado que retiene el calor en invierno y lo deja salir en verano podría hacer que los edificios fueran mucho más eficientes —si el costo y las complejidades no lo impidieran—.
Los pequeños asentamientos y el flagelo de la esclavitud dejaron lagunas en el registro arqueológico de África. Sin embargo, sitios y artefactos revelan pistas sobre la historia más reciente del continente. Un arqueólogo explica los hallazgos y las amenazas a este patrimonio.
Los abundantes restos de foraminíferos revelan cómo respondieron los organismos a las perturbaciones climáticas del pasado. También pueden ayudar a predecir el futuro.
Grullas, playeros aliblancos, patos, gansos y muchas otras aves acuáticas han perdido puntos de descanso esenciales en sus rutas migratorias estacionales. La agricultura respetuosa con las aves puede ayudar a llenar esos vacíos.
Las cataratas, la conjuntivitis y otros trastornos oculares están relacionados con el calor, la contaminación atmosférica y una mayor exposición a los rayos UV.
Al mismo tiempo que los árboles asfixiados por el agua salada mueren a lo largo de las costas bajas, las marismas pueden desplazarse, para bien o para mal, según están aprendiendo los científicos.
Los servicios de autos y bicicletas compartidos —y otros similares— son positivos para el ambiente, aunque el acceso a ellos no es igualitario. ¿Qué se puede hacer para que todo el mundo tenga más opciones de transporte?
Nigeria es pionera en el desarrollo de pequeñas instalaciones de paneles solares aisladas de la red para llevar electricidad fiable a comunidades remotas, lo que constituye un modelo para otros países africanos.
En áreas metropolitanas como Reno, Nevada, científicos ciudadanos salen a la calle para recopilar datos detallados de temperatura —que pueden ser clave para controlar el calor urbano, salvar vidas y planificar para un futuro más cálido—.