Los cambios en las conexiones neuronales debidos al consumo de sustancias y a la abstinencia son duraderos, y el deseo de consumir puede alcanzar su punto álgido incluso durante la abstinencia. Comprender este proceso podría inspirar el desarrollo de fármacos que favorezcan la recuperación.
Los ARN no codificantes, que antes se consideraban “basura celular”, están emergiendo como elementos clave en todo, desde el desarrollo del cerebro hasta el cáncer —y aún queda mucho por descubrir—.
Formado por matorrales de glucosa, galactosa, manosa y otros compuestos, el glicoma desempeña un papel clave en la comunicación celular, la inmunidad y la barrera hematoencefálica.
El impulso por alejarse de los productos derivados del petróleo —además de la percepción de que lo natural es mejor— ha llevado a los científicos a investigar nuevos ingredientes, desde extractos de madera y hongos hasta proteínas modificadas genéticamente.
Mejores resultados podrían obtenerse con nuevos fármacos, estrategias para estimular el sistema inmunitario y aprendiendo a identificar la enfermedad en una fase más temprana.
Las personas infectadas por el VIH deben tomar medicamentos antirretrovirales de por vida. Sin embargo, prometedores ensayos con anticuerpos modificados genéticamente sugieren que las “curas funcionales” podrían estar a nuestro alcance.
Los científicos están aprendiendo más sobre esta complicación frecuente del parto. Los tratamientos están mejorando y los médicos pueden realizar pruebas para detectar marcadores biológicos que indican un mayor riesgo.
La aparición de los antirretrovirales salvó millones de vidas —pero algunos mostraron preocupación por los problemas de salud que podían acarrear a largo plazo—. Esto es lo que ocurrió.
La infección con ciertas lombrices puede reducir la inflamación y combatir la obesidad y la diabetes. Científicos trabajan en convertir estos hallazgos en terapias.
Los neurólogos se han enfrentado a un grupo de casos de esclerosis lateral amiotrófica en Francia, donde el gusto por un hongo silvestre tóxico podría ser la respuesta.
Los niños con trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo tienen arrebatos explosivos mucho después de la edad infantil. Los científicos están tratando de averiguar las causas de esto y cuáles tratamientos pueden ayudar.
Una clase de fármacos ya ha tenido éxito en el tratamiento de estos dolorosos, desorientadores y comunes ataques. Crece el entusiasmo por una serie de nuevas dianas farmacológicas.
Estudios poblacionales y con animales sugirieron que la metformina podía tratar el cáncer, pero los ensayos clínicos fueron un fracaso. He aquí lo que ocurrió y qué potencial puede quedar para el medicamento.
Algunas personas de ascendencia africana occidental corren un mayor riesgo de insuficiencia renal. Nuevos fármacos basados en la investigación genética podrían ayudar a enderezar el rumbo, si estos llegan a todos los que los necesitan.
En experimentos prometedores, la terapia con fagos obliga a las bacterias a enfrentarse a un dilema sin salida que reduce sus defensas frente a fármacos a los que han desarrollado resistencia.
Los obstáculos normativos, las objeciones de la industria y las luchas legales se han prolongado durante décadas en torno al tabaco tradicional. ¿Qué le espera a la próxima generación de fumadores?